
A la pregunta. ¿recomendarías hacer el camino de Santiago
a alguien? la respuesta es NO. Alrededor de esa aventura
existen un monton de falsos mitos, que una vez allí son
descubiertos. No puede ser que un lugar que debe estar
preparado con infraestructuras para que pasen al año
miles de personas haciendo un camino del que muchos de esos
pueblos viven, sacan beneficio tanto economico como propagan-
distico. No tenga en 30-40 km un ambulatorio decente, fuentes
suficientes como para recargar el agua o a unas malas una tienda
de comestibles. Pueblos fantasma donde viven un par de señores
mayores, muy bonito y mistico si, pero cuando llevas veinte kilo-
metros y se te ha acabado el agua, quieres llegar al pueblo y ver
una fuente o una tienda, no una señora recogiendo hortalizas y un
par de vacas pastando.
Dicen que si un peregrino llama a la puerta de un hogar durante el
camino, la familia que habita la casa tiene el deber moral de
ayudarle en lo que buenamente pueda. UNA MIERDA!. Si es dificil
convencer a la guardia civil para que ayude a un peregrino lesionado
para acercarlo a la parada de autobus mas cercana (Una odisea coger
el bus en aquella zona...) imaginaos si llama a una casa un desconocido
con el ropaje de peregrino y sucio, le va a atender Peter Peneke.
Otro gran tema son los albergues, no solo reciben subenciones de las
distintas comunidades autonomas, sinó que cobran de tres a cinco euros
al peregrino (lo de la voluntad es poco menos que una leyenda...).Mi
pregunta es. ¿Donde va ese dinero? a pagar el BMW que practicamente
todo habitante del Bierzo-Galicia tienen? (no he visto tantos ni en Londres).
Porque salvando unos cuantos sitios, habia sitios donde te daban ganas de
llorar cuando llegabas de recorrer 30 km. Duchas sucias y casi ruinosas
y camas con colchones que te picaba el cuerpo con solo mirarlas.
La gente dice, me voy de aventura con mi saco de dormir y albergues
porque es divertido y sale realmente barato. Jeje eso es lo que tu te
crees, llevate una buena pasta, porque entre el material (Bendito decathlon)
y las clavadas que te van a pegar, vas a gastarte igual que si te fueses diez
dias a Londres y te hartases de comer pollo frito de Kentucky.
Por ejemplo, llegas a Melide, capital mundial del pulpo para los gallegos. Te
comen la cabeza con que es tradición comerlo allí, así que como buen borrego
en vez de llegar al Mercadona y comerte una lata de pulpo en salsa de Hacen-
dado (muy rico por cierto). Pides una ración de pulpo y tres cervezas para tomar
y pagar entre todos. Cuando la camarera (con cara de Buitre leonado, ya explicaré
mas tarde el concepto de belleza nórdica) te trae la cuenta, sin factura, por
supuesto, dice textualmente: "el pulpo, las cervezas y el pan uhmmmm....17 €
pues tus amigos y tu os quedais con cara de, dejad de timarnos ya hijos de puta!
Así que prosigues tu camino hacia Santiago, pensando unicamente en coger el primer
avión que salga para casa y olvidar rapidamente esta pesadilla. Pero no, aun te quedan
un par de etapas, que terminas como buenamente puedes, recordandole a tus amigos
que ya has avisado en casa para que te reciban con paella por todo lo alto. Y sobre
como echas de menos tu cama y a tu novia (si es que la tienes) porque chico, vas
a andar mas caliente que el cenicero de un bingo. Uno llega al camino de Santiago creyen-
do el falso mito de que se folla sí o sí. Pero querido, eso es una gran mentira. El camino
de Santiago es una gran fiesta de salchichas a la que has sido invitado y si por una
casualidad remota te cruzas con una mujer, será una alemana peluda que se recorre unos
40 km al día, dime tu como le entras a un bicho semejante. O bien alguna chica insociable
de colegio de monjas que se toma unos dias de vacaciones en la carrera para cumplir
una comedura que le han metido en el coco desde pequeña. Pero piensas, ya llegaré a
Santiago, ciudad universitaria, y ademas! las gallegas tienen fama de guarrindongas!
Claro que si, nada mas llegar a la ciudad del santo, compruebas que vista una gallega
vistas todas. piel pálido mortuorio, nariz roja (bien por el frio o la farinha) y una acara
de mala ostia que acojonaría a Clint Eastwood a tope. Así que planificas el tiempo que
te queda en esa ciudad, pensando unicamente en gastar lo menos posible, darle un abracito
al santo y que pase el tiempo lo mas rapido posible y así poder agregar al messenger
a los amigos que has ido conociendo durante la aventura y poder invitarles a esas fiestas
de tu pueblo de las que tanto has vacilado en esos dias.
Porque sin duda, lo que te quedas del camino, es la entrada al obradoiro, la subida (con dos cojones)
al Cebreiro, la certeza de que Lugo huele a caca y que cuando vuelvas a casa, ante todo debes
recomendar el viaje, no debes ser el unico pardillo engañado y sobre todo, hay que justificar
un viaje que lo unico que hiciste es andar y gastar dinero.
ULTREIA PEREGRINO!!!

















