domingo, 30 de diciembre de 2007

Afición por lo complicado.


Una fría noche de invierno, un buen disco y la acogedora soledad de mi habitación bañada en la tenue luz que desprende el monitor de mi ordenador. Aquí estoy sin poder dormir dándole vueltas a temas triviales para la humanidad pero que yo me empeño en complicar.

Os pongo en situación; Gran Sexo, bonita amistad y ni un solo compromiso. ¿situación ideal?, no entiendo porqué tendemos a complicar todas esas extrañas situaciones en las que parece que todo encaja. Al final terminamos cagándola con algún inoportuno "te quiero" que no hace mas que acojonar al personal y entonces comienza el declive. ¡Se alinearon los planetas y tu la jodiste!. Sinceramente, pienso que la gente debería dejar de ver peliculas del tipo Serendipity o Pretty woman, el gobierno debería prohibirlas porque están consiguiendo que todos nos convirtamos en unos borregos del 14 de Febrero y las rosas de plástico que venden los chinos en las noches de fiesta de cualquier ciudad española.Al final te das cuenta de que todo son barreras emocionales, debemos aprender que el calor de un abrazo, no significa amor eterno y un buen polvo, no significa fidelidad.

Quien sabe, quizás con un poco de suerte a cupido este año le de un cancer de pulmón y nos deje de una vez disfrutar de la vida sin complicaciones.

Orens.

3 comentarios:

terriblecombinacion dijo...

Esas cosas las enseña el tiempo, pero la gente parece que no quiere aprender. A esos sórdidos seres les gusta sufrir y no saben que todo es cuestión de sugestión.

Es el amor lo que mueve el mundo, y así vamos. Como diría mi buena amiga www.laflordelmal.ya.st (el blog no funciona ahora, no sé por qué) la historia está escrita con esperma y sangre.

Bendito el día que decidí divorciarme. Bendito sea.

Alexander Moody dijo...

He descubierto esta entrada tarde, y en cierto modo puedo decirte que me siento identificado con eso. A pesar de todo, me considero uno de los que "la jodió", y bendita jodienda fue. Mala suerte que mi opinión cambiara tarde... Aún así, una cosa es el decir, y otra el hacer. Y por mucho que digamos, todos estamos expuestos a que el regordete cabrón de las flechas nos de con una de sus ponzoñas...

Incluso tú, Orens.

Anónimo dijo...

Aiss cuanta veracidad amigo... cuanto cuento de princesas nos han echo tragar... y TODO es mentira...


Besos, Elisa!!